lunes, 18 de junio de 2012

El 'superpolicía' de Peña Nieto

La designación del general colombiano Oscar Naranjo como asesor del aún candidato a la Presidencia de la República Enrique peña Nieto tiene varias lecturas:

1.- El priista ya se asume como virtual ganador de la elección. ¿Fue necesario hacer este anuncio a pocos días de la jornada electoral? Consideramos que pudo esperar al resultado de los comicios, pero quizás esté mandando un mensaje en el sentido de que las tendencias que le favorecen serán irreversibles.

2.- Desconfía de los mandos policiales mexicanos para encargarles la tarea de asesorarlo. Tenemos buenos jefes de Policía; como botones de muestra podemos citar a Manuel Mondragón, médico de carrera y retirado de la Armada, quien ha logrado contener los índices de violencia en el Distrito Federal, y el teniente coronel retirado Julián Leyzaola, que frenó a la delincuencia Tijuana y ahora lo hace en Ciudad Juárez.

3.- Peña Nieto también hizo menos a mandos navales y militares que han tenido una participación destacada en el combate a la delincuencia, que conocen la problemática del país en materia de seguridad y cuentan con una preparación quizás mejor que la del superpolicía colombiano. Si este fue el caso, el candidato no debe  olvidar que, ya como presidente, su seguridad dependerá del Estado Mayor Presidencial.  


El general Óscar Naranjo y Enrique Peña Nieto. (AP)
Nadie puede negar los méritos de Óscar Naranjo en Colombia, pero hay que verlos en su justa dimensión: ese país sigue teniendo un gran problema de narcotráfico. Naranjo descabezó a los capos de la droga, pero el problema sigue ahí, no se ha extirpado. 


Es de cuestionarse si el general (¿por qué la policía usa grados militares?) conoce el mapa delictivo de nuestro país, porque México no es Colombia, y además, los cárteles de Cali y de Medellín son distintos a los cárteles del Golfo de Los Zetas o La Familia Michoacana.

Sin ánimo xenofóbico, nos parece que Enrique Peña Nieto se adelantó y que ninguneó a mandos policiales y militares para encargarle tareas de asesoramiento a un extranjero. Y no soy el único. La jornada publicó el sábado una nota con el título: "La asesoría de un general colombiano es un desprecio al Ejército Mexicano: PRD", en donde señala:

"La asesoría del general colombiano Óscar Naranjo al candidato priísta Enrique Peña Nieto generó posiciones encontradas entre legisladores, y el señalamiento de José Luis Piñeiro, especialista en fuerzas armadas y seguridad nacional, de que se trata de una medida con carácter electoral (...)

"En la Cámara de Diputados, el legislador perredista Agustín Guerrero criticó el anunció del ex gobernador mexiquense, "ya que se trata de una medida que lesiona gravemente la soberanía nacional".


Nos preguntamos qué pensarán los mandos de la Policía Federal, del Ejército y de la Marina, con quienes tendrá que trabajar el próximo presidente.


Mérida, Yuc., 18 de junio 2012

viernes, 8 de junio de 2012

Los maestros, modelos de la niñez

Los recordamos con afecto como formadores de nuestros primeros años. Eran respetables y respetados. Además de los conocimientos, nos enseñaban valores. Así eran nuestros primeros maestros, los de primaria, por que en los años 60 los jardines de niños aún no estaban de moda.

Los que nos tocaron (en el Distrito Federal) eran puntuales. Ellos, con traje y corbata, cabello recortado, bien afeitados y zapatos boleados; ellas, elegantes, con traje sastre o vestido, zapatillas y peinados a la moda de entonces. Nunca realizaban juntas sindicales en horas de clases, por lo tanto, los días inhábiles eran pocos. Pero el aprendizaje era lúdico, realmente disfrutábamos la escuela y ellos… eran modelos de nuestra infancia.



Maestros de Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE),en Paseo de la Reforma, en México, D.F. (Notimex)

Los cambios se fueron dando paulatinamente. El ciclo escolar se corrió de septiembre a junio, cambiaron los libros de texto, se fragmentaron las materias de Lengua Nacional, Ciencias Naturales, Aritmética y Geometría e Historia y Civismo. Paralelo a ello, sexenalmente  se fueron creando planes, proyectos y programas tendientes a un solo fin: mejorar la calidad educativa.

Pero ha pasado casi medio siglo desde el “Plan de once años”  (1959-1970) lanzado por Adolfo López Mateos, hasta los programas de becas y la “Enciclomedia” de Vicente Fox Quesada, y no se ha podido alcanzar ese anhelo, más bien parece que ha sido una regla de tres inversa. Pese a esos programas y a una elevación en el nivel promedio de escolaridad de la población, no se ha podido remontar la insuficiencia de calidad.

Ahí están los resultados de los exámenes del programa Evaluación Nacional del logro Académico en Centros Escolares (Enlace) aplicado a niños de tercero a sexto de primaria y tercero de secundaria. Los datos nacionales y estatales-de acuerdo con  las autoridades del  ramo- mostraron en  Yucatán un desempeño promedio más bajo en secundaria que en primaria, y en secundaria notoriamente más bajo en matemáticas y español.



Maestros de Oaxaca, en plantón en el centro Histórico de esa ciudad. (Notimex)

Y si eso es aquí donde son evidentes los esfuerzos por abatir el rezago, ya podemos imaginar cómo deben de estar los niños de Oaxaca, que ni terminaron el ciclo pasado ni han comenzado bien el actual.

Diariamente, desde hace cinco meses, nos despertamos con noticias de enfrentamientos entre maestros y otros grupos que mantienen en zozobra a la capital de esa entidad. Van once muertos.

Independientemente de sus justas demandas, el magisterio oaxaqueño ha dejado una “enseñanza” imborrable: Toma y destrucción de edificios públicos, asalto y robo a televisoras y radiodifusoras, instalación de barricadas para delimitar “su territorio”, persecución a periodistas y, lo peor, la toma de justicia por propia mano.
Nada que se parezca al prototipo del educador de la niñez, el que enseña, guía y orienta.

Nota: Este artículo fue publicado en mi columna Acaecimientos el miércoles 25 de octubre de 2006, en el periódico MILENIO NOVEDADES, en Mérida, Yuc.
Sigue vigente, como la situación del magisterio en el país, ¿no les parece?

lunes, 4 de junio de 2012

Un mensaje para todos


Por: Daniel A. Uicab Alonzo
En 1977 llegó por primera vez a mis manos. Veinte años después volvía a saber de ella, y hace unos tres años la desempolvé nuevamente para anexarla a un reclamo a una dependencia de gobierno. Me refiero al “Mensaje a García”  o la “Carta a García” como también se le conoce.


La semana pasada, mi hermano-de profesión médico-me pidió una copia para enviarla a no sé qué firma farmacéutica. La volví a leer y comprobé que sigue vigente, que en este momento en que usted  lee este escrito, en algún lugar del planeta hace falta alguien parallevar “el mensaje a García”.

Este ejercicio literario, escrito por un tal Elbert Hubbard en las postrimerías del siglo XIX y, según se dice, reproducido en casi todo el mundo, puede analizarse desde varias perspectivas.

Hace días, en la materia Análisis de Medios, desmenuzamos la carta y discutimos si tenía un enfoque estructuralista, funcionalista o marxista. Se concluyó, salomónicamente, que podía abordarse desde cualquiera de estas corrientes, y todos coincidimos en que el mensaje es motivante.

Es difícil hacer un resumen de su contenido en breve espacio, baste decir que “llevar un mensaje a García”-acción encomendada a un hombre llamado Rowan, en el escenario de la guerra de la independencia de Cuba- consiste fundamentalmente en completar misiones y objetivos sin poner excusas, pretextos o justificaciones, y enfocarse única y  exclusivamente al logro del objetivo. Esto se resume en un fragmento de la carta:

“El mundo confiere sus mejores premios tanto en honores como en dinero, a una sola cosa: a la iniciativa. ¿Qué es la iniciativa? Puedo definirla en pocas palabras: hacer, lo que se debe de hacer,  bien hecho, sin que nadie lo mande. A esta persona le sigue aquél que la hace bien cuando se lo ha ordenado solo vez,  es decir, aquéllos que saben llevar la carta a García”.

¿No le parece que hay mucha gente que necesitaba saber de este mensaje? Yo lo enviaría a los burócratas que solo esperan cumplir sus ocho horas para checar su salida , sin importarles si quedó algún pendiente; a los maestros que retiran temprano a sus alumnos para realizar su junta sindical en horas de clases; a los estudiantes que incumplen con sus tareas; a los diputados que dejan para el otro día el trabajo legislativo en aras de satisfacer una afición…en fin, a esa gente que “nunca hace más de lo que se le paga, (pero que) nunca obtiene pago  por más de lo que hace”.  

Seguramente usted haría su lista con base en las experiencias que ha tenido con secretarias,  cajeros de bancos, funcionarios de cualquier nivel, meseros, empleados de comercios, médicos y enfermeras, prestadores de servicios… en fin, gente que, como dicen los jóvenes, no da el “plus”. “Y esta atrofia de la voluntad, esta mala gana  para remover por sí mismo los obstáculos, es lo que retarda  el bienestar colectivo de la sociedad”, dice la misiva.

La Carta puede obtenerla en la Red, o si lo desea, con gusto le haré llegar una copia y comprobar que “el mundo los pide  a gritos… está esperando siempre ansioso el advenimiento de hombres capaces de llevar la carta a García”. 
Nota: Este artículo fue publicado el martes 3 de octubre de 2006  en mi columna Acaecimientos, en el periódico Milenio Novedades, de Mérida, Yuc.
El mensaje siempre está vigente, ¿no les parece?

* * * * * * *


Y aquí se lo transcribo
 
UN MENSAJE A GARCIA
Introducción
Elbert Hubbard, en el último año del siglo pasado (1899) se encontraba solo en la redacción de un pequeño periódico en el medio Oeste de los Estados Unidos un domingo por la tarde preparando la edición del lunes. Le faltaba un espacio en la primera página y como no existían las agencias de noticias, se vio obligado a rellenar el espacio con un pequeño escrito que improvisó y tituló "Un Mensaje A García". Lo escribió en una hora.

Unas semanas después recibió una carta del Presidente de la New York Central Railroad, una de las compañías más grande de la surgente Nación, solicitándole 100,000 copias de su escrito y que le enviara la factura por lo que fuera. Como no tenía una imprenta disponible para producir un pedido tan grande, le contestó autorizándolo a reproducirlo solicitándole se especificara el nombre del autor.

Meses más tarde, una delegación de Rusia visitó la NYCR y le interesó el pequeño escrito. Lo llevaron al Zar de Rusia el cual ordenó traducirlo y que se le entregara a cada empleado ruso. Pasaron los años y al comienzo de la Primera Guerra Mundial, los japonesesencontraron un pequeño papel amarillo que tenían todos los prisioneros rusos en el frente de batalla y entendiendo era un secreto militar lo enviaron a Tokio. Los japoneses lo tradujeron y ordenaron se le entregara a cada soldado y empleado japonés. Así pasó con los alemanes, españoles, turcos, chinos, franceses y los italianos, hasta regresar a los americanos. Luego se preparó hasta una película para el cine. Para 1913 se habían distribuido más de 40 millones y traducido a todos los idiomas, el escrito más publicado estando vivo su autor hasta esa época.

Un Mensaje a García

En todo el asunto cubano de la Guerra Hispanoamericana, un hombre aparece en el horizonte de mi memoria como Marte en su perihelio.

Cuando comenzó la guerra entre España y los Estados Unidos, era muy necesario el comunicarse rápidamente con el líder de los insurgentes. García estaba en algún sitio de las densas montañas cubanas - pero nadie sabía dónde. No se podía usar el correo o el telégrafo para llegar a él. El Presidente necesitaba su cooperación, con urgencia.

¿Qué se podía hacer?

Alguien le dijo al Presidente, "Hay un tal Rowan que puede encontrar a García, si es que alguien puede".

A Rowan se le requirió fuera y se le dio una carta para que se la entregara a García. Cómo "el tal Rowan" tomó la carta, la selló en una cartuchera de cuero, se la amarró a su pecho sobre el corazón, en cuatro días desembarcó de noche en las costas de Cuba desde un pequeño bote, desapareció dentro de la jungla, y en tres semanas reapareció al otro lado de la Isla, habiendo atravesado un país hostil a pie y entregó la carta a García son cosas que no tengo especial interés describir sus detalles. El punto que deseo hacer es éste: El Presidente Mackinley le entregó a Rowan una carta para que se la llevara a García; Rowan tomó la carta y no preguntó "¿Dónde está García?".

¡Por todo lo Eterno! aquí está un hombre del cual se le debe erigir una estatua en bronce en cada universidad y escuela. No es conocer los libros lo que necesitan nuestros estudiantes, ni conocer de esto o aquello, pero endurecer su columna vertebral para que se pueda confiar en su lealtad de actuar prontamente, que puedan concentrar sus energías: para que puedan hacer una cosa: "Llevar un Mensaje A García".

El General García está muerto, pero existen otros Garcías. No existe un hombre que no haya tenido que realizar una gestión donde se requiera de muchas otras personas, que no haya sido abrumado muchas veces por la imbecilidad del hombre común - la inhabilidad o desinterés de concentrase en una cosa y realizarla.

Requerir ayuda innecesaria, la desatención tonta, la indiferencia necia, y el trabajo a medias parece ser la norma; y ningún hombre puede realizar sus objetivos a menos que por la fuerza o engaño o amenazas obligue o soborne a otros para que le ayuden; o por extraño, Dios en su infinita bondad realice un milagro, y le envíe el Ángel de la Luz como su asistente.

Tú, lector, has el siguiente experimento: Estás sentado en tu escritorio como supervisor, con seis oficinistas subalternos a tu alrededor. Llama a uno de ellos y le requieres: "Por favor, ve a la enciclopedia y prepara un memorando sobre la vida de Corregio."El oficinista te responderá amablemente diciendo: "Sí señor," y se irá a realizar la encomienda?
En toda tu vida eso no ocurrirá. El oficinista te mirará con ojos incrédulos, moviéndolos como un pez en pecera, y te hará una o varias de las siguientes preguntas:

¿Quién era él?
¿En cuál enciclopedia?
¿Fui empleado para hacer eso?
¿Quiso decir Bismarck?
¿Por qué Carlos no lo hace?
¿Está muerto?
¿Hay prisa en eso?
¿Le puedo buscar el libro para que usted lo busque?
¿Para qué usted desea esa información?

Apuesto diez a uno a que después de haber contestado todas sus preguntas, y explicado cómo y dónde encontrar la información, el porqué la necesitas, el oficinista irá a buscar a otro para que le ayude a tratar de buscar a García - y vendrá luego a decirte que esa persona no existe. Por supuesto puede que pierda mi apuesta, pero de acuerdo a la Ley de Probabilidades no perderé.

Pero si eres listo, no te romperás la cabeza explicándole a tu "asistente" que Correggio está en el índice bajo las Cs, no bajo las Ks, pero suavemente le dirás, " No te preocupes," e irás a hacerlo tú mismo. Es esa incapacidad para obrar independientemente, esa incapacidad moral estúpida, esa blandenguería de la voluntad y el carácter, ese desinterés y falta de disposición para hacer bien las cosas de buena gana, esas son las cosas que han pospuesto para lejos en el futuro la convivencia perfecta de los hombres.

Si el hombre no actúa por su propia iniciativa para sí mismo, ¿Qué hará cuando el producto de sus esfuerzos sea para todos? La fuerza bruta parece necesaria y el temor a ser "rebajado" el sábado a la hora del cobro, hace que muchos trabajadores o empleados conserven el trabajo o la colocación.

Anuncia buscando un taquígrafo y de diez solicitantes, nueve son individuos que no saben ortografía, y lo que es más, de individuos que no creen necesario conocerla.
¿Podrían esas personas escribir una carta a García?
"Mire usted"--me decía el gerente de una gran fábrica, "mire usted aquel tenedor de libros"
"Bien, ¿Qué le pasa? Es un magnífico contador; mas si se le manda a hacer una diligencia, tal vez la haga, pero puede darse el caso de que entre en cuatro salones de bebidas antes de llegar y cuando llegue a la calle principal ya no se acuerde de lo que se le dijo".
¿Puede confiarse a ese hombre que lleve un mensaje a García?

Recientemente hemos estado oyendo conversaciones y expresiones de muchas simpatías hacia "los extranjeros naturalizados que son objeto de explotación en los talleres". Así como hacía "el hombre sin hogar que anda errante en busca de trabajo honrado", y junto a esas expresiones, con frecuencia emplearse palabras duras hacia los hombres que están dirigiendo empresas.

Nada se dice del patrón que envejece antes de tiempo tratando en vano de inducir a los eternos disgustados y perezosos a que hagan un trabajo a consciencia; ni se dice nada del mucho tiempo ni de la paciencia que ese patrono ha tenido buscando personal que no hace otra cosa sino "matar el tiempo" tan pronto como el patrono vuelve la espalda.

En todo establecimiento, oficina, y en toda fábrica se tiene constantemente en práctica el procedimiento de selección por eliminación.

El patrono está constantemente obligado a rebajar personal que ha demostrado incompetencia en el desempeño de sus funciones, y a tomar otros empleados. No importa que los tiempos sean buenos, este procedimiento de selección sigue en todo tiempo y la única diferencia es que, cuando las cosas están malas y el trabajo escasea, se hace la selección con más escrupulosidad, pero fuera, y para siempre fuera tiene que ir el incompetente y el inservible. Por interés propio el patrono tiene que quedarse con los mejores, con los que puedan llevar un mensaje a García.

Conozco a un individuo de aptitudes verdaderamente brillantes, pero sin habilidad necesaria para manejar su propio negocio, y que, sin embargo, es completamente inútil para cualquier otro, debido a la insana sospecha que constantemente abriga de que su patrono le oprime o tratará de oprimirle. Sin poder mandar, no tolera que se le mande. Si se le diera un mensaje para que se lo llevara a García, probablemente su contestación sería: "Lléveselo usted mismo".

Hoy este hombre anda errante por las calles en busca de trabajo, teniendo que sufrir las inclemencias del tiempo. Nadie que le conozca se ofrece a darle trabajo, puesto que es la esencia misma del descontento. No entra por razones y lo único que en él podría producir algún efecto sería un buen puntapié salido de una bota del número nueve, de suela gruesa. Sé, en verdad, que un individuo tan moralmente deforme como ese, no es menos digno de compasión que el físicamente inválido; pero en nuestra compasión derramemos también una lágrima por aquellos hombres que se encuentran al frente de grandes empresas, cuyas horas de trabajo no están limitadas por los sonidos del silbato y cuyos cabellos prematuramente encanecen en la lucha que sostienen contra la indiferencia zafia, contra la imbecilidad crasa y contra la ingratitud cruenta de los otros, quienes, a no ser por el espíritu emprendedor de éstos, andarían hambrientos y sin hogar.

Diríase que me he expresado con mucha dureza. Tal vez sí; pero cuando el mundo entero se ha entregado al descanso, yo quiero expresar una palabra de simpatía hacia el hombre que sale adelante en su empresa; hacia el hombre que, aun a pesar de grandes inconvenientes, ha sabido dirigir los esfuerzos de otros hombres y que, después del triunfo, resulta que no ha ganado más que su subsistencia.

También yo he cargado mi lata de comida al taller y he trabajado a jornal diario, y también he sido patrono y sé qué puede decirse algo de ambos lados.

No hay excelencia en la pobreza "per se", los harapos no sirven de recomendación, notodos los patronos son rapaces y tiranos, ni todos los pobres son virtuosos.

Mi simpatía toda va hacia el hombre que hace su trabajo tan bien cuando el patrono está presente, como cuando se encuentra ausente. Y el hombre que al entregársele un mensaje a García, tranquilamente toma la misiva, sin hacer preguntas idiotas, y sin intención de arrojarla a la primera alcantarilla que encuentre a su paso, o de hacer cosa que no sea entregarla a su destinatario. Ese hombre nunca queda sin trabajo ni tiene que declararse en huelga para que se le aumente el sueldo. La civilización busca ansiosa, insistentemente, a esa clase de hombres. Cualquier cosa que ese hombre pida, la consigue. Se le necesita en toda ciudad, en todo pueblo, en toda villa, en toda oficina, tienda y fábrica y en todo taller.

El mundo entero lo solicita a gritos, se necesita y se necesita con urgencia al hombre que pueda llevar "un mensaje a García".

viernes, 1 de junio de 2012

Día de la Marina: ¡Mujeres a bordo!


Por: Daniel A. Uicab Alonzo
Desde la mitad del siglo XIX en que se otorgó a la mujer el derecho al voto, a la fecha, es impresionante el avance que ha tenido prácticamente en todos los ámbitos de la vida. Y no podía ser menos en las Fuerzas Armadas. 

Cadetes de la H. Escuela Naval recibiendo sus espadines, el 21 de abril de 2012 (Foto Notimex)

La presencia femenina en el Ejército y la Marina data de hace muchos años, sin embargo se supeditaba a labores de administración e intendencia, y generalmente las realizaba en dependencias en tierra.

Es hasta el año pasado en que la Armada dio literalmente un golpe de timón en su sistema educativo naval al permitir el ingreso de mujeres a las carrera de mando: Cuerpo General (Ingeniero en Ciencias Navales) e Infantería de Marina, que se imparten en la Heroica Escuela Naval Militar.

Lo anterior significa que en poco más de una década las mujeres subirán al puente de mando para marcar el derrotero de los buques de guerra mexicanos, y con ello la posibilidad de capitanear las flotillas, las fuerzas navales y hasta la propia Secretaría de Marina.

Algunos países ya han iniciado este camino, como Inglaterra, donde este año, Sarah West, de 40 años de edad, se convirtió en la primera mujer en asumir el mando de un buque británico de guerra, la fragata HMS Portland, equipado con antimisiles y torpedos antisubmarinos. La nueva comandante le siguió a Sue Moore, de 43 años de edad, quien hace poco se convirtió en la primera mujer en hacerse cargo de un escuadrón de buques patrulla de la Armada inglesa.

En nuestro país, el año pasado se graduó del Colegio del Aire la primera mujer Piloto Aviador de la Fuerza Aérea: Andrea Cruz Hernández.

Hoy, las primeras cadetes de la carrera de Cuerpo General realizan su primera travesía por mares del mundo a bordo del Buque escuela “Cuauhtémoc”, y no está lejano el día en que suba a bordo la primera comandante de un buque de la Marina mexicana para bajar las estrellas con el sextante, pedir que el timonel de combate le cante el rumbo y llevar su barco a buen puerto.

La Marina ya está formando a esa nueva generación de talentosas mujeres oficiales, que no dudamos habrán de honrar la carrera naval para que la Armada de México siga navegando con buena mar y viento en popa.

Mérida, Yuc., 1 de junio de 2012

jueves, 24 de mayo de 2012

Disciplina para la vida


La primavera de 1973, un centenar de chamacos de entre 16 y 18 años, procedentes de varios estados del país, llegaron al Centro de Capacitación de la Armada, en el puerto de Veracruz, llenos de energía y entusiasmo por comenzar una gran aventura en la Marina.

Entonces, la Escuela de Grumetes proveía de jóvenes marinos a los buques de guerra.

Al paso del tiempo, muchos de esos muchachos lograron descollar en esa institución naval llena de tradiciones. Los hay -algunos retirados y otros en activo- desde carpinteros hasta cirujanos dentistas, pasando por las diversas especialidades que ofrece la Marina. No fue fácil, porque al  llegar a ese plantel dieron un giro de 180 grados a sus vidas y se enfrentaron con algo nuevo que los marcaría para siempre: la disciplina.

Etimológicamente disciplina derivada del latín, “discere”, que significa: enseñar a un discípulo. Para las Fuerzas Armadas, la disciplina es uno de los pilares fundamentales de su estructura y está directamente relacionada con la moral militar, una no puede estar presente si falta la otra.

Pero no es mi intención hacer un panegírico sobre la disciplina castrense; traigo a colación el tema porque ahora que los diputados locales están por sacar a la luz la Ley del Sistema Integral de Justicia para Adolescentes, los muchachos que hoy pugnan por salir de la Escuela para menores Infractores, aprovechando un supuesto “vacío legal”, se hubieran evitado muchos problemas si sus conductas hubieran sido corregidas a tiempo con la disciplina.

Por supuesto que no es indispensable asistir a una escuela militar para formarse un hábito, una costumbre, un carácter, pero quiero llamar la atención hacia un nicho educativo a veces poco conocido: los planteles militares, que ofrecen a la juventud una excelente oportunidad de preparación no sólo profesional sino para la vida misma, formada a través de ese principio vital que es la disciplina.

Bajo esta premisa, el Ejército ofrece a través de sus diversas escuelas la oportunidad de cursar estudios desde nivel técnico hasta de postgrado,  en sus escuelas como la Médico Militar, de Graduados de Sanidad, de Odontología, Ingenieros , de Enfermeras, de Oficiales de Sanidad, de Aviación, el H. Colegio Militar y de Clases.

El Centro de Capacitación de la Armada en Veracruz, hoy Museo Naval.

 Por su parte, la oferta del sistema educativo naval se centra en la Heroica Escuela Naval Militar, donde se prepara a los futuros mandos de la Armada; además, cuenta con las escuelas de Ingenieros y la Médico Naval, y para el personal de Clases y Marinería ofrece estudios de nivel técnico en el Centro de Capacitación, que este año cumplió medio siglo de vida, igual que el que esto escribe y que formó parte de esa Generación 1973.

Nota: Este artículo se publicó el viernes 29 de septiembre de 2006 en el periódico MILENIO NOVEDADES, en Mérida, Yuc.