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viernes, 6 de octubre de 2017

Candil de la calle

Primero hay que atender las necesidades de la casa para luego asistir al vecino. Hacerlo a la inversa revela insensibilidad.


Casas derrumbadas por los sismos, en México. (Notimex)

Mientras en la capital del país aún se remueven los escombros de edificios derrumbados y en Oaxaca y Chiapas miles de personas duermen a la intemperie y se enfrentan a un futuro incierto a causa de los sismos del mes pasado, el canciller Luis Videgaray anunció el martes en Nueva York que México enviará ayuda para la recuperación de Puerto Rico tras el paso del huracán "María".

Para completar la metáfora del refrán "candil de la calle y oscuridad en la casa", el secretario de Relaciones Exteriores dijo que la asistencia a la isla caribeña será con técnicos de la Comisión Federal de Electricidad para ayudar a restablecer la red eléctrica que afectó el huracán. Muy bien, pero ¿y los cientos de oaxaqueños y chiapanecos que sobreviven en penumbras en algunas áreas afectadas?

No se trata de regatear la ayuda a otro país también golpeado por un fenómeno natural, pues es una forma de corresponder a la solidaridad que otras naciones nos han demostrado, como ocurrió el mes pasado en que varios grupos de rescatistas arribaron a México y la recepción de toneladas de ayuda en especie y aportaciones en efectivo. Sin embargo, nos parece que primero hay que atender las necesidades de la casa para luego asistir al vecino. Hacerlo a la inversa revela insensibilidad hacia quienes perdieron familiares, casa, empleo y casi hasta la esperanza.

Lo mismo sucede con los políticos que han armado un circo con la cacareada ayuda que "generosamente" darán al renunciar, como pretenden, a una parte de su financiamiento para ayudar a la reconstrucción y a los afectados por los temblores de septiembre, pues, además de que reaccionaron tarde, han tomado el tema como bandera porque lo que realmente buscan es captar votos para el proceso del próximo año. A la gente ya no la engañan.

Lo cierto es que quien ha dado muestra de mayor sensibilidad en estos momentos de aflicción es el sector empresarial, que ha ofrecido duplicar y hasta quintuplicar los apoyos que reciben para socorrer a la gente, y el gremio artístico, que se ha organizado mejor para canalizar la ayuda de forma más oportuna y eficaz hacia lo prioritario: la construcción de viviendas. Y todo ello, atinadamente, sin la intervención del gobierno.

Anexo"1"

Desaparecidos



Por cierto, luego del desafortunado incidente de la supuesta niña Frida en la derrumbada escuela Enrique Rébsamen de la Ciudad de México, los altos mandos de la Marina parece que volvieron a su cuartel general, pues ya no se les ha visto informando de las labores de rescate, si bien se ha dado paso a la remoción de escombros para entrar a la etapa de reconstrucción de los inmuebles colapsados. Lo bueno es que no se ha olvidado a los damnificados de Chiapas, Oaxaca y Morelos, hacia donde sigue fluyendo la ayuda recaudada en todo el país, vía buques de la Armada y por otros medios. Ahí hace falta de todo.

viernes, 29 de septiembre de 2017

Frida, el cuento

El protagonismo dominó en esos momentos en que rescatistas y medios mantuvieron a la nación en vilo con la historia de Frida.


Almirantes Ángel Enrique Sarmiento Beltrán y José Luis Vergara Ibarra
ofreciendo disculpas, en conferencia de prensa, por el caso de la "niña Frida". 

El caso de la niña Frida, que pareció confrontar a dos altos mandos de la Marina, va más allá de una difusión dolosa que se tomó como símbolo en los primeros días posteriores al sismo del 19 de septiembre pasado. Sin minimizar el protagonismo de personas y medios que ávidos de la primicia exaltaron los hechos y soslayaron la objetividad, es exagerado afirmar que se dañó a la institución naval.

Sí llama la atención que los dos principales funcionarios después del titular de Semar, se turnaran en la escuela Enrique Rébsamen para informar de las labores de rescate, pues en 1985 (cuando el terremoto devastó gran parte de la capital), capitanes comandaron esas tareas, tan bien que a muchos les valió obtener la Medalla al Valor Heroico, pero no estaba en primera línea la plana mayor de la Armada, ¿como para qué?, me pregunto. Tal parece que el protagonismo dominó en esos momentos en que rescatistas y medios mantuvieron a la nación en vilo con la historia de Frida (luego Frida Sofía).

Y causa extrañeza la declaración en pleno escenario del derrumbe, el jueves por la tarde, del almirante Ángel Enrique Sarmiento Beltrán, pues según la página web de la Semar, el subsecretario efectuó el Curso de Comunicación y Periodismo "Cómo enfrentar y vivir con los medios". Sin embargo, visiblemente molesto desmintió la versión de la niña, aunque más tarde ofreció "una disculpa por la información vertida esta tarde donde afirmé que la Marina no contaba con los detalles de una supuesta menor atrapada en la zona".

Con más tablas, el almirante José Luis Vergara Ibarra inició sus apariciones públicas como jefe Comunicación Social de la Semar, cuando Ejército y Armada comenzaron a operar contra la delincuencia organizada. Ahí se veía al hoy oficial mayor leyendo partes y dando pormenores de la detención de los "más buscados", el mismo que dio detalles a Televisa de dónde se encontraba Frida y de la estrategia para llegar a ella, y que luego justificó: “En nuestro ánimo nunca ha estado el generar falsas expectativas…  hemos venido informando a los medios del desarrollo de estas labores, prácticamente en tiempo real”.


No se trata de justificar, pero a quienes han usado este desacierto de dos personas para denostar a la Marina les dejo estas palabras del periodista Ricardo Alemán, en su columna Itinerario Político del 24 de septiembre pasado: "... si bien conductores, reporteros y medios han culpado a la Marina del invento Frida, también es cierto que para que el cuento sea cuento se requieren dos; el creador de la narrativa y el que cree el cuento". 
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Publicado en el periódico Novedades de Quintana Roo.